Si el local cumple con todos los requisitos y no necesita obras importantes, se puede presentar una declaración responsable. Si se trata de una reforma o un local en bruto, se necesitará un proyecto técnico y licencia urbanística.
© 2026 LICMAD
Licencia de actividad para oficinas grandes o pequeñas, en plantas de oficinas, en edificios completos de oficinas o en edificios de uso mixto; así como locales de uso administrativo, financiero o de servicios de venta, como agencias de viaje, sucursales bancarias, etc.
Una licencia de actividad para oficinas es un documento emitido por una autoridad local que permite a un negocio operar desde una ubicación específica. Esta licencia es generalmente necesaria para establecer una oficina o centro administrativo. La licencia varía según el tipo de negocio, el tamaño de la oficina y el nivel de actividad previsto
Para obtener una licencia de actividad para oficinas, se requiere presentar una solicitud a la autoridad competente. Por lo general, se debe incluir un plan de negocios detallado, una descripción de la ubicación y el espacio a ser utilizado, así como una lista de los servicios o productos a ofrecer. También se requerirán documentos de identificación de propiedad y documentos de seguro, según sea necesario y pagar una tarifa de licencia.
A efectos de licencias de actividad en el Ayuntamiento de Madrid, se entiende por oficinas aquellos establecimientos destinados al servicio administrativo, financiero o servicio de venta, tales como oficinas, agencias de viaje, sucursales bancarias, etc.
En LICMAD tenemos una gran experiencia en la tramitación de este tipo de recintos, tanto de pequeñas oficinas en edificios compartidos con otros usos, como de plantas enteras o edificios completos de oficinas, así como de todo tipo de locales comerciales destinados al uso administrativo, financiero o de servicio de venta que se engloban en el uso oficina, como agencias de viaje, sucursales bancarias, etc.
¿Una oficina necesita licencia de apertura?
Sí, una oficina necesita una licencia de apertura para poder operar legalmente. Esta licencia es un permiso otorgado por el ayuntamiento local que certifica que el local cumple con todas las normativas urbanísticas, de seguridad y salubridad exigidas.
La obtención de esta licencia implica la presentación de una serie de documentos, como planos del local, certificados de instalaciones y, en algunos casos, la realización de inspecciones técnicas. Este proceso garantiza que la actividad de oficina se desarrolle en un entorno seguro y adecuado para trabajadores y visitantes.
Cambiar la licencia de una oficina a una vivienda es posible, pero requiere seguir un procedimiento específico que puede variar según el municipio. Este proceso, conocido como cambio de uso, implica cumplir con una serie de requisitos urbanísticos y técnicos.
Es necesario presentar un proyecto técnico al ayuntamiento que demuestre que el local cumple con todas las normativas de habitabilidad, como accesibilidad, ventilación, iluminación y seguridad. Además, puede ser necesario realizar reformas para adaptar el espacio a las condiciones exigidas para una vivienda. Una vez cumplidos estos requisitos y obtenidos los permisos correspondientes, el cambio de uso puede ser autorizado.
Cualquier actividad administrativa o profesional sin atención directa al público: despachos de abogados, gestorías, agencias de seguros, consultoras, estudios de arquitectura, etc. También pueden incluir oficinas con atención al cliente, siempre que no implique venta directa.
Sí. Aunque muchas oficinas son consideradas actividades inocuas, es obligatorio contar con una licencia o presentar una declaración responsable, según el caso, para ejercer la actividad legalmente.